Taller de poesía. Nicolás Guillén y la anáfora.



Empezar a crear: la imitatio.

Para los alumnos no es fácil empezar a escribir, pues a veces no se encuentran inspirados, los temas les quedan alejados de sus intereses personales, o bien se empeñan en escribir con rimas muy sonoras pero que dejan al poema sin sentido.
Entonces comenzamos parafraseando a poetas reconocidos, imitando sus versos, recreando con variaciones, como hemos hecho con un poema de Miguel Hernández:

Besarse, mujer,
al sol, es besarnos
e toda la vida.
Ascienden los labios
eléctricamente
vibrantes los rayos,
con todo el fulgor
de un sol entre cuatro.
Besarse a la luna,
mujer, es besarnos
en toda la muerte.
Descienden los labios
con toda la luna
pidiendo su ocaso,
gastada y helada
y en cuatro pedazos.

                                                                                                  Miguel Hernández

Los resultados son los siguientes:


Rozarse, mujer,
al sol, es rozarse,
en toda la vida.
Rozar nuestros labios
eléctricamente,
brillantes los rayos,
con todo el fulgor
de un sol radiante.
Rozarse a la luna,
mujer, es rozarse
en toda la muerte.
Rozar nuestra piel
con toda la luna
pidiendo su ocaso,
gastada y helada
en ocho cachitos.

                                                            Natalia Rguez. Mesa, 1º ESO A








Nicolás guillén y la ANÁFORA
El poeta Nicolás Guillén nació el 10 de julio de 1902, en Camagüey, capital de la provincia cubana del mismo nombre.



















Tras explicar en clase, entre otras figuras literarias la anáfora, elegimos el poema de Nicolás Guillén titulado

A VECES...

A veces tengo ganas de ser un cursi 

para decir: La amo a usted con locura. 
A veces tengo ganas de ser tonto 
para gritar: ¡La quiero tanto! 
A veces tengo ganas de ser un niño 
para llorar acurrucado en su seno. 
A veces tengo ganas de estar muerto 
para sentir, bajo la tierra húmeda de mis jugos, 
que me crece una flor rompiéndome el pecho, 
una flor, y decir: Esta flor, 
para usted.


Entonces se propone crear un poema propio partiendo  de las palabras que se repiten.





A veces tengo ganas de ser un ladrón

para poder robarte el corazón
A veces tengo ganas de ser un chiste 
para hacerte reir. 
A veces tengo ganas de ser una bonita flor
para alegrarte el día
A veces tengo ganas de ser tu ropa preferida
para que no dejes de quererme.

                                                                         Manuel Arroyo, 1º ESO C




A veces tengo ganas de ser un aguila,
y sobrevolar el mar,
a veces tengo ganas de ser el Sol,
para iluminar tu camino,
a veces tengo ganas de ser una sombra,
que te siga alla a donde vas,
a veces tengo ganas de ser el Universo,
para tenerte dentro de mi.

                                                              Abel Carús, 2º ESO D



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